¿Reposo para el dolor o lesiones?

Este artículo que explica por qué no suele ser una buena idea hacer reposo cuando tenemos dolor de espalda:
Reposo prolongado para el dolor de espalda ¿Si o no?

En concreto, «dolor de espalda no específico». Es decir, aquel del que no hay una causa clara. El más común.

He hablado muchas veces del dolor de espalda, pero es uno de los problemas más comunes en la vida moderna adulta, así que creo que vale la pena aportar más información sobre el tema.

Dolor de espalda

En general, el reposo absoluto es muy rara vez una buena idea.

Como comenta el artículo, el cuerpo busca la eficiencia para asegurar la supervivencia. Así que si algo no se usa durante un tiempo, se destinarán menos nutrientes y energía a mantenerlo.

Ahí es donde llega la atrofia muscular, la pérdida de densidad ósea, el menor riego sanguíneo, menor conexión de la zona con nuestro cerebro, etc.

Recomendaciones a los clientes

Cuando alguno de mis clientes me llega con un dolor, una lesión o una contractura, me suelen preguntar si dejamos un tiempo de entrenar, si debe guarda reposo.
Es la idea que han aprendido, pero rara es la vez que les he dicho que sí.

Lo normal es que les diga que se muevan más. Evitando cualquier posición o movimiento que genere dolor, pero que se muevan más.

Eso sí, acompañado de una explicación. No quiero que hagan o dejen de hacer cosas, sin saber por qué.

 

Y, evidentemente, después de asegurarnos de que no hay ningún tipo de problema grave que se vaya a empeorar con el movimiento.

En este otro artículo se mencionan mensajes que se suelen dar a los clientes o pacientes que pueden perjudicarles en vez de ayudarles:
Acute low back pain: Beyond drug therapies

Aquí les dejo una traducción de dichos mensajes:

Mensajes que pueden perjudicar a pacientes con dolor de espalda baja no específico

 

Promover las creencias sobre el daño estructural o la disfunción:
«Tiene degeneración / artritis / protrusión discal / hernia discal / un disco resbaladizo»
«Su espalda está dañada»
«Tiene la espalda de una persona de 70 años”
«Es desgaste»

 

Promover el miedo más allá de la fase aguda:
«Tiene que tener cuidado / tómeselo con calma a partir de ahora»
«Su espalda es débil»
«Debe evitar doblarse / levantar peso»

 

Promover una perspectiva futura negativa:
«Su espalda se desgasta a medida que envejece»
«Esto estará aquí para el resto de su vida»
«No me sorprendería si terminara en una silla de ruedas»

 

Daño es igual a daño:
«Para si sientes dolor»
«Deje que el dolor le guíe»

Es muy importante evitar este tipo de mensajes, porque no sólo no son ciertos, sino que pueden dañarles al crearles los siguientes problemas:

  • Más sensación de peligro.
  • Más miedo a moverse.
  • Mayor nivel de dolor.
  • Peor calidad de vida.

Todo eso, aparte de no mejorar el dolor ni el problema original. Normalmente, todo lo contrario.

 

Razones para moverse

Para que un tejido dañado se repare, hace falta materia prima (nutrientes) y energía (oxígeno + glucosa). Sin eso no hay forma de crear nuevas células o reparar las dañadas.

La reparación de tejidos necesita nutrientes y energía. Es decir, sangre.

 

Todo eso llega a la zona con la sangre y las contracciones musculares son el principal mecanismo para atraer la sangre a una zona concreta.

Así tendríamos que:

⬆️ movimiento = ⬆️ contracción muscular = ⬆️ sangre en la zona = ⬆️ nutrientes + ⬆️ energía =
reparación MÁS RÁPIDA de tejidos dañados

Mientras que:

REPOSO = ⬇️ movimiento = ⬇️ contracción muscular = ⬇️ sangre en la zona = ⬇️ nutrientes + ⬇️ energía =
reparación MÁS LENTA de tejidos dañados

Y, en algunos casos, ni siquiera llegan a repararse del todo.

Esto sin entrar en adaptaciones neurológicas (la sensibilidad de la zona y el control de nuestro cerebro sobre ella) de estar mucho tiempo sin usar alguna parte del cuerpo.

Si usamos poco una parte del cuerpo, reducimos los recursos destinados a sentir dicha parte (¿para qué?, si no la usamos).
Aquí hablamos de nervios, neuronas motoras y partes del cerebro destinadas a sentir y controlar dicha región.

Y si no existe para el cerebro, es como si no existiera, así que ¿por qué gastar nutrientes u otros recursos en mantener vivos esos tejidos?

La importancia del movimiento para saber cómo adaptarnos

Otra razón para añadir movimiento (seguro, controlado y sin dolor) es que los tejidos necesitan, aparte de materia prima y energía, una razón para adaptarse.

Imaginemos que vamos a construir un muro.

Tenemos ladrillos y estamos a tope de energía.
Pero si no tenemos un plan o alguien que nos diga en qué dirección, hasta qué altura o de qué grosor tenemos que construir el muro, lo haremos como nos parezca.

Muro mal colocado
Los tejidos en el cuerpo son igual. Si no hay estímulos (normalmente en forma de tensión o fuerza de la gravedad) que les indiquen una dirección, grosor o resistencia necesaria, se adaptarán de formas aleatorias.

Esta es una de las causas de que se formen «cicatrices» en músculos y tejidos conectivos (tendones, fascias…) que luego derivan en lesiones recurrentes que parece que no se van a ir nunca.

Por otro lado está el tema de que el movimiento produce la liberación de una serie de neurotransmisores (dopamina y serotonina, entre otros) que reducen el dolor.

Study shows dopamine may play role in chronic pain

Movernos no sólo mejora la curación, sino que reduce la intensidad del dolor.

 

Asegurémonos de que no hay rotura de hueso, que no hay nada grave que limite el movimiento y movamos todo lo que podamos la zona alrededor de la lesión o el dolor. Pero sin realizar el movimiento que genera dolor.

Y movamos el cuerpo en su totalidad.

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