Más no es mejor, progresivo es mejor

Estamos acostumbrados a frases tipo «No pain, no gain», a buscar el resultado a corto plazo, a pensar que «mientras más mejor», pero esa no suele ser la mejor estrategia para la salud a medio-largo plazo.

Cuesta mucho motivarse para hacer cosas que no tienen resultados inmediatos.

 

Nuestro cerebro evolucionó para lidiar con los problemas de supervivencia del día a día, pero nosotros hemos aprendido a usar esas habilidades para planificar y hacer predicciones de futuro muy a largo plazo.

Eso no quiere decir que seamos buenos haciendo esto último (aunque creamos que sí…).

 

¿Y a qué viene esto?

Pues viene a que los mecanismos de nuestro cerebro para motivarnos son mucho más a corto plazo que los planes que hemos aprendido a hacer. Por eso nos cuesta tanto mantener esa motivación con objetivos a largo plazo.

Y por eso nos «enganchamos» a cualquier cosa que nos suponga una subida de «dopamina».

La «dopanima» es un neurotransmisor que usa el cerebro para «recompensarnos» cuando aprendemos algo, cuando nos movemos y cuando hacemos cualquier cosa que mejore nuestras posibilidades de sobrevivir.
Forma parte del llamado «sistema» o «circuito» de recompensa del cerebro.

Ésta es la razón por la que solemos preferir hacer algo muy intenso ahora, que algo progresivo y menos intenso «todos los días», para ver resultados dentro de mucho.

Pero si queremos corregir problemas que hemos creado a base de años de pasar mucho tiempo sentados, llevar zapatos con elevación del talón, poco movimiento y posturas típicas del uso del ordenador o el móvil, no podemos esperar hacerlo de un día para otro.

NOTA: Esto no quiere decir que no haya que hacer nada intenso, o que esa progresión deba ser lineal (siempre progresando al mismo ritmo).

Pero, como dice Marcos Vázquez de Fitness Revolucionario:

«Cualquier actividad física realizada con consistencia te dará mejores resultados que el mejor programa realizado una vez al mes».

 

 

No pasa nada por ponértelo más fácil

Lo importante, cuando queremos empezar, es crear hábitos y conseguir pequeñas victorias.
De hecho, esas pequeñas victorias nos ayudarán a crear los hábitos.

Hablo más en detalle de esto y doy algunos consejos aquí:

Sedentarios Anónimos

 

Si lo pensamos, una progresión es una sucesión de pequeños objetivos a corto plazo. Una sucesión de pequeñas victorias y de esa recompensa de dopamina asociada.

Esta es una de las razones que hace que dividir un gran objetivo a largo plazo, en pequeños objetivos más pequeños, sea una estrategia muy efectiva.

Otro punto muy importante es ponernos fáciles las cosas que queremos hacer y difíciles las que no queremos hacer.

Si queremos comer mejor, lo ideal es no tener chucherías en casa y tener comida sana a mano.
Pretender depender de nuestra voluntad para evitar la «tentación», es una batalla inútil y un gasto innecesario de energía.

La fuerza de voluntad también se entrena, pero también hay que entrenarla de forma progresiva 😉

 

Ejemplo de ponernos las cosas fáciles, para progresar más

En esta foto les pongo un ejemplo de un ejercicio sencillo, pero que tiene bastantes beneficios y que a mucha gente le cuesta.

De rodillas sobre los empeines

De rodillas sobre los empeines.

Ponerse de rodillas sobre los empeines es algo que a mucha gente le cuesta. A veces por rigidez en los tobillos, a veces por presión en la rodilla, por acortamiento de los cuádriceps, etc.

El caso es que practicar más dicha postura puede ayudarnos a mejorar todos esos problemas.

Pero si nos duele, molesta o cuesta mucho, la haremos 2 días. Así que es mucho mejor, conseguir hacerla todos los días de una forma que no nos cueste tanto.
Poco a poco iremos mejorando y dejará de costarnos.

Ahí les muestro distintas formas de hacer más fácil la postura:

Ayudas para progresar en la posición de rodillas

Ayudas para progresar en la posición de rodillas.

  • Hacerlo en la cama lo hace más sencillo y menos doloroso.
  • Dejar los dedos por fuera de la cama reduce la tensión en el empeine y tobillo, si ese es nuestro factor limitante.
  • Poner un cojín, almohada o toalla entre el culo y los talones nos ayuda a estar cómodos en la postura si nos limita la tensión de los muslos o rodillas.
  • Apoyando las manos en los muslos (o en la cama), inclinando el tronco hacia delante, nos quitará peso y reducirá la tensión en las rodillas o tobillos si aún es mucha.

 

Este tipo de ayudas no significan que estemos haciendo menos o que vayamos a tardar más. Simplemente significa que estamos haciendo el «ejercicio» adaptado a nuestro nivel actual.

El hecho de hacerlo en la cama lo uso como una manera de crear un hábito. Si siempre lo hago en la cama, cada vez que vea la cama me acordaré de hacerlo.

Es como acabar de comer y acordarte de lavarte los dientes.

 

Si lo hacen así, verán que en poco tiempo podrán ir quitando el cojín (si lo estaban usando), podrán ir metiendo los pies en la cama y terminarán haciéndolo en el suelo sin molestias ni dolores.

Y lo habrán hecho porque no se habrán puesto las cosas más difíciles (luchando con la voluntad y el dolor) y porque han conseguido ser constantes.

Lo mismo se puede hacer para muchas otras posiciones o ejercicios. Buscar versiones que se adapten mejor a nuestro nivel actual y tratar de ponérnoslo fácil para conseguir crear hábitos y ser consistentes.

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