Mejorar la percepción de nuestro cuerpo

Hace poco explicaba cómo, para movernos bien, necesitamos mucha información e información de calidad.
Pero la información que recolecta nuestro sistema nervioso es escasa y de mala calidad.

Nos movemos usando información defectuosa

Esto es el resultado de movernos poco y siempre de la misma forma.

El problema de esta forma sedentaria de movernos que tenemos es, que no usa muchos de los receptores propioceptivos encargados de obtener esta información.
Estos receptores, repartidos por las distintas capas de la piel, los músculos, tendones, ligamentos, etc, también funcionan peor, si no se usan.

Aquí explicaba el concepto de propiocepción:

Propiocepción: tenemos que tocarnos más

Por otro lado, las partes del sistema nervioso encargados de procesar, modular y usar dicha información (distintas regiones de la médula espinal, el cerebelo y el cerebro), se van atrofiando.

Esto no sólo afecta a la capacidad de percibir nuestro cuerpo en el espacio, sino a nuestra capacidad de movernos usando la fuerza, velocidad, ritmo, explosividad, delicadeza o precisión adecuada para cada movimiento.

Una buena forma de mejorar esto es movernos más, de forma más variada, moviendo más partes del cuerpo y de maneras novedosas.

 

Esto es algo que ya venía recomendando por otras razones, pero esto es otra buena razón para hacerlo.

Empezar por la columna

Ya he comentado muchas formas para empezar a hacer esto, pero si tuviera que recomendar una sería: empezar por la columna.

¿Por qué?

Pues por unas cuantas razones:

  • Movemos muy poco la columna. O, al menos, ciertas partes de ella.
  • La columna y la cabeza son las partes más importantes para la supervivencia, de cara al sistema nervioso, así que es a quién más caso hace.
  • Por esa razón, si no se percibe una señal clara de la columna, se limitará la movilidad de las extremidades y se aumentará la sensibilidad al dolor.
  • La información que se recibe de la columna se usa para el equilibrio y la postura.
  • En la vida moderna se tiende a usar poco la musculatura que estabiliza la columna, por lo que es una de las partes más atrofiadas (junto con los pies…) en nuestro sistema propioceptivo.

¿Cómo?

Pues aquí les dejo un ejercicio sencillo que pueden hacer.

Las ventajas de este ejercicio son:

  • Se puede hacer en cualquier lado (por ejemplo, la oficina).
  • Cada persona lo puede adaptar a su nivel.
  • También se trabaja la movilidad y la propiocepción de la pelvis, otro de los grandes problemas de la vida moderna.

Les dejo el vídeo y la forma de hacerlo:

  • Sentados en el borde de la silla.
  • Manos en las rodillas y codos extendidos.
  • Se comienza rotando la pelvis lo más atrás que se pueda.
  • Una vez no pueda rotar más hacia atrás, continuamos con las siguientes vértebras.
  • Vamos moviendo las vertebras lo más «una a una» que podamos hasta crear una gran curva (como una letra «C») con la espalda (incluyendo la pelvis y la cabeza).
  • Cuando lleguemos al máximo que podamos, paramos y comenzamos el movimiento contrario.
  • Tiramos ligeramente de las rodillas con las manos y empezamos a rotar la pelvis hacia delante.
  • Una vez esté totalmente rotada hacia delante, seguimos moviendo las vértebras hasta formar la curvatura contraria.

Es importante que el movimiento siempre empiece con la pelvis.

Les recomiendo empezar despacio, el vídeo está acelerado. Mientras más despacio, más información de más partes de la columna mandaremos.
Cuando ya controlemos el movimiento podemos hacerlo a diferentes velocidades y cambiando de direcciones.

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