Caminar con los pies rectos

Es muy común tener las puntas de los pies mirando hacia afuera (también llamado «pies de pato»). O una de ellas.
Hay múltiples razones para ello, pero es algo que deberíamos corregir, porque puede generarnos problemas en la rodilla. Sobre todo si practicamos algún tipo de deporte o actividad física que implique correr o saltar.

Esta posición de los pies hacia afuera es a la vez un síntoma de unos problemas y el origen de otros, así que nos interesa parar la cadena ahí.

Éstas son las 4 mayores razones que suelo ver para que caminar con «pies de pato». Aunque suele ser una combinación de varias de ellas:

Esto suele pasar usar ciertas posturas y movimientos de forma constante. Por ejemplo, a la hora de sentarnos, de estar de pie, de caminar, etc.
Aparte de que habrá muchos movimientos y posiciones que nunca solemos adoptar en nuestra vida adulta. Y, como ya hemos visto, lo que no se usa, se pierde 😉

Sobre la dorsiflexión y cómo mejorarla hablé ya en este artículo:

Mejorar la movilidad del tobillo en la oficina

Y para comprobar si tenemos bien la rotación interna de la cadera (rotar el muslo hacia adentro), podemos probar el ejercicio que propongo en este otro artículo:

La cadera: segunda parte

En este vídeo quería mostrar cómo reconocer una de las razones que menos se suele tener en cuenta, la falta de rotación en la tibia. Al mismo tiempo, este movimiento puede servir para recuperar esta movilidad y mejorar así el problema.

La forma de hacerlo es la siguiente:

  • Sentados en el suelo, con una pierna doblada (90 grados o un poco menos)
  • Nos apoyamos en el talón de dicha pierna.
  • Nos sujetamos la rodilla para asegurarnos de que no movemos el muslo.
  • Movemos el pie como en el vídeo.
  • Nos aseguramos de llegar lo más lejos posible en cada lado y en apoyar toda la planta del pie.

Si tenemos un lado peor, es muy probable que nos cueste girar, pero también apoyar toda la planta. Tenderá algún dedo a querer quedarse fuera o sólo apoyar el canto del pie.

Debemos esforzarnos por apoyarlo completamente, aunque giremos menos. Ya iremos mejorando.

 

Si detectamos que nos cuesta, ya sabemos qué deberíamos empezar a trabajar desde ya 😉

Si cuando hacemos una sentadilla o nos ponemos de cuclillas, la punta del pie «se nos escapa» y se nos va hacia afuera, es muy probable que tengamos poca rotación de la tibia hacia adentro en esa pierna.

Este ejercicio nos puede ayudar a mejorar dicho problema.

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Un comentario

  1. Hice el ejercicio de rotación de tibia y después de tantos años me dí cuenta que la rodilla que me molesta, al girar el pié hacia dentro, lo hace en un ángulo menor comparado con la otra pierna.

    Y cuando el pié apunta hacia adentro, al apoyar el pié al piso, lo hago con dificultad.
    Caso contrario, pié hacia afueta, hay mayor movilidad que con la pierna sin molestia.

    Me he atendido por un ardor en lo que parece la inserción de la banda iliotibial cercas de la rodilla, pero sin éxito

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