Mapa mental de nuestro cuerpo

El otro día hablaba sobre lo importante que es dónde pongamos nuestro foco de atención mientras entrenamos y cómo puede hacernos mejorar mucho.
(La intención a la hora de entrenar)

El ejercicio que compartí sobre el hombro (o el que compartí hace más tiempo sobre la cadera) es de los que más se beneficiarán de centrar toda nuestra atención en lo que hacemos.

La diferencia entre hacerlo distraídos o estando muy concentrados en el movimiento es considerable. Y se nota, no sólo en la intensidad del ejercicio, sino en los resultados.

Una de las cosas que pasa mientras hacemos movimientos de forma consciente (da igual si es Tai Chi, Yoga, escalada, caminar o peso muerto) es que nuestro cerebro se centra más en obtener «feedback» de las partes del cuerpo que estemos moviendo, para ir optimizando y refinando ese movimiento.

Básicamente, el cerebro lo trata como una práctica de una habilidad que debe aprender y mejorar. Para eso usa, en parte, los mecanismos que explicaba en este artículo:
Estudiar la noche antes no sirve para aprender

Pero, por otro lado, esa información que obtiene el cerebro se usa para crear un mapa mental de las partes del cuerpo implicadas.

Existe una parte del cerebro, la «corteza motora primaria», donde se guarda una representación mental de nuestro cuerpo. Pero no es una representación exacta ni fija. Dependiendo del uso que le demos a una parte del cuerpo será el tamaño de esa zona del cerebro dedicada a representarla.

Homunculus

Homunculus

Por ejemplo, como usamos mucho los ojos o las manos, la zona dedicada a la ellas, será mucho más grande que la destinada a la rodilla o la espalda.

Existe una relación (evidente) muy importante entre estas representaciones virtuales de nuestro cuerpo y la propiopercepción. La propiocepción permite redefinir, ajustar y mejorar continuamente ese mapa de nuestro cuerpo.

Tener una buena y precisa representación de las distintas partes de nuestro cuerpo permiten controlarlas con eficacia.

Pero también permiten tener información de más calidad sobre los posibles problemas que puedan producir dolor.
Pudiendo reducir o eliminar el dolor en muchos casos y hacer que sea más preciso en general.
(Entendiendo el dolor IEntendiendo el dolor II)

En resumen, movernos de forma consciente permite mejorar nuestra propiocepción y nuestro mapa mental del propio cuerpo, lo que hace que seamos más eficientes moviéndonos y reduciendo el dolor innecesario.

Y para tener un mejor mapa corporal, lo ideal es mover todo el cuerpo, no sólo lo que siempre usamos.

Mientras más fibras musculares diferentes usemos, mejor será nuestro mapa.

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