Rehabilitar: entrenar para salir de la escayola

Hablo mucho de que lo importante es moverse mucho y de forma muy variada. He dicho más de una vez que eso es más importante, o tiene más impacto en nuestra salud, que entrenar.

Pero eso no quiere decir que no sea útil, o necesario en según qué casos, entrenar.

Para mí hay varias razones por las que «entrenar»:

  • Para mejorar tu rendimiento deportivo.
  • Para desempeñar mejor tu trabajo (en profesiones como soldados, bomberos, policías, servicios de rescate, etc).
  • Porque te gusta y disfrutas haciéndolo.
  • Para corregir descompensaciones o rehabilitar tras un accidente, lesión o periodo con movilidad reducida.

Mis clientes suelen decir que lo que hago con ellos es «rehabilitarlos» y, ciertamente, nuestros entrenamientos se centran más en el cuarto motivo que ponía aquí arriba.

Todos vivimos en un mondo que limita nuestra forma natural de movernos así que, en mayor o menor medida, todos tenemos una movilidad reducida crónica. Es como si lleváramos una escayola.

Escayola

La diferencia es que tenemos varias «escayolas» (zapatos, silla, suelo liso y totalmente regular, pantalla del móvil, teclado…), que usamos sólo unas horas al día, pero con las que llevamos conviviendo muchos años.

 

Estos elementos han hecho que nuestro cuerpo se adapte a ellos y han cambiado nuestra forma de caminar, sentarnos o colocar la cabeza. Han evitado que movamos algunos músculos y algunas articulaciones durante bastantes años.

Si alguna vez han tenido un brazo, una pierna o cualquier parte del cuerpo inmovilizada por más de un mes, sabrán lo que cuesta volver a usarlos normalmente.

Según el tiempo que estemos, puede que tengamos que re-aprender a hacer ciertas cosas.

 

Y lo que crea este problema no es la rotura del hueso, sino el tiempo que pasa esa parte del cuerpo inmovilizada. Por eso es por lo que los médicos cada vez mandan menos tiempo con la escayola.
Hace años te la ponían hasta por esguinces, ahora ni se les ocurre. Saben que eso sólo retrasaría la recuperación.

Por desgracia he tenido que escayolarme varias extremidades (la foto de arriba es de una de esas veces). Alguna más de una vez y en varias ocasiones más de 2 meses. Así que conozco bastante bien los problemas derivados de no poder mover una parte del cuerpo durante mucho tiempo y lo que cuesta que vuelva a funcionar normalmente.

Pues con menor intensidad, pero en más partes diferentes del cuerpo es lo que nos pasa cuando llevamos años de vida sedentaria. Por eso es por lo que moverse es imprescindible, pero suele no ser suficiente.

Ahí es donde entra ese entrenamiento, ese re-aprender a moverte, ese recuperar grados de movimiento, ese volver a fortalecer los tejidos atrofiados.

 

La combinación de moverte cada vez más y de formas más variadas junto con algunas sesiones enfocadas a ejercicios que te ayuden a ganar movilidad y estabilidad en las articulaciones, a recuperar una fuerza mínima y a recuperar los patrones de movimiento más básicos, para mí, es la mejor manera de empezar a salir de la «escayola» del sedentarismo.

A partir de ahí ya puedes decidir si simplemente quieres seguir moviéndote como ser humano que eres, si quieres practicar algún deporte y entrenar para mejorar en él, o cualquier otra objetivo físico.

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