Más no es mejor, mejor es mejor

 

Soy un poco pesado con el tema da la calidad frente a la cantidad, pero es que es algo muy importante y que la gente se empeña en ignorar cuando entrena.
Se insiste mucho en entrenar más, en esforzarnos, en «darlo todo», pero se olvidan de algo muy importante: Más no es mejor.

Si hacemos algo mal durante mucho tiempo, no se convierte, mágicamente, en mejor. No, seguimos haciéndolo mal.

 

Gran parte de la adaptación que se produce en nuestro cuerpo mientras entrenamos es neurológica. Es decir, nuestro cerebro aprende a ser más eficiente en aquello que entrenamos, ya sea correr, nadar, darle a una raqueta o levantar peso.

Evidentemente, sobre todo en deportes de resistencia, de vez en cuando hay que trabajar a cerca de nuestros límites y cansar el cuerpo, pero no tanto como solemos pensar.

Piensa que si podemos correr con buena técnica 5 km y corremos 15, habrá 10 km en los que estaremos repitiendo una y otra vez un patrón de movimiento que se irá quedando grabado en nuestro cerebro.

La siguiente vez que corramos nos costará mucho no correr con ese mal patrón de movimiento que hemos estado reforzando.

 

Lo mismo pasa haciendo dominadas, sentadillas, etc.

Sé que muchas veces cuesta evitar ir hasta el agotamiento e ir a tope aunque sacrifiquemos la técnica, pero si lo conseguimos hacer, los resultados serán mucho mejores.

Es mejor hacer series más intensas, con mejor técnica y más descansados (más tiradas largas puntuales), que correr siempre largas distancias de cualquier forma.

Es mejor hacer series de 4 dominadas descansadas y con una técnica perfecta (pudiendo hacerlas de 10), que series hasta el fallo muscular, pero mala técnica.

 

No son recetas mágicas, hay que variar y adaptar los entrenamientos pero, en general, ejemplos como esos dan mucho mejores resultados a medio-largo plazo.

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